viernes, 1 de noviembre de 2013



Abraham Valdelomar

¡...LA LUNA!

Al día siguiente —Francinette, encantadora amiga— tomé el barco que me condujo adonde nos conocíamos y donde noshabríamos casado, a no haber yo sabido ocho días antes, queusted era prometida de Henri y que yo tuve la culpa de esa grandesgracia.Yo sé que él me perdonará —donde esté— el haberle dejado bajar a los subterráneos, perdóneme usted también porque yoquería a Henri. Fue un buen amigo para mí, tenía un grancorazón y un gran talento, pero ¡la luna!... —¡Oh Francinette! Desconfíe usted de las noches de luna, no busque nunca la ciudades viejas, ambas cosas conducen almisterio, a la locura, al crimen, a la fatalidad. La luna es la virgende los alucinados, de los poetas, de los neurasténicos, de loslocos y de los criminales. Su mismo espíritu es dudoso yambiguo, "dime ¡Oh reina de la noche si en tu lánguidosemblante palideces hay de vicios o blancuras de inocencia". —La luna es de todos aquellos seres que no tienen en la vidasino su alma incomprensible, soñadora y grande como las horasde la luna, como el misterio blanco de la luna, como la luz verde,criminal y lujuriosa de la luna...

"La Ciudad Muerta" es una de sus novelas y este es un pequeño fragmento"

Recordando:


Abraham Valdelomar nació en Ica el 27 de Abril de 1888. Pasó sus primeros años en Ica, y recién se trasladó a Pisco en 1892, donde su padre encontró trabajo como empleado de la Aduana. Las experiencias que vivió en su infacia, vinculado con el mar y el campo, influyeron en su obra.

En 1900 viajó a Lima, donde estudió la secundaria en el Colegio Guadalupe, donde fundó un periódico escolar; 'La Idea Guadalupana'.
En 1905 ingresó a la Facultad de Letras de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, aunque dejó las aulas al año siguiente para trabajar como dibujante de revistas como Aplausos y Silbidos. Posteriormente, fue acogido por diarios y revistas, y sus primeros versos los público en la revista Contemporáneos.

En 1910 reanudó sus estudios en la Facultad de Letras de la Universidad de San Marcos; ese mismo año se incorporó al ejército cuando hubo el peligro de una conflagración con el Ecuador. A raíz de ello empezó a escribir crónicas para El Diario de Lima, que envió desde la Escuela Militar de Chorrillos bajo el título de Con la argelina al viento.

En 1916 fundó Colónida, una influyente revista literaria que derivó también en un movimiento intelectual del mismo nombre, que unió a una generación de artistas e escritores.

Sus obras más importantes son El Vuelo de los Cóndores (1914) y El Caballero Carmelo (1918).

Fue elegido diputado por Ica el 24 de Setiembre de 1919. En una reunión de dicho Congreso en Ayacucho, Valdelomar se disponía a bajar por una empinada escalera de piedra, resbaló (o perdió el equilibrio), cayendo desde una altura de seis metros hasta dar de espalda sobre un montículo de piedras. Como consecuencia de ello sufrió una fractura de la espina dorsal, cerca de las vértebras lumbares, la cual, luego de dos días de penosa agonía, le causaron la muerte el 3 de noviembre de 1919, a las dos y media de la tarde. Apenas contaba con 31 años de edad.

3 comentarios:

  1. Es muy buena información acerca de una de las principales figuras de la literatura peruana.

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  2. personaje que causa orgullo y admiración

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  3. todos sabemos de la calidad y la trayectoria de Abraham Valdelomar, una gran escritor Peruano

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